
Leer y verlas volar. Contarlas cuando pasan y contar algo de ellas. Hablar.



Al colirrojo no parece importarle el estado en el que está la zona. Y año tras año allí está. Yo creo que le gusta el sonido del mar y los gritos de los niños mientras bajan por el tobogán. Y que cuando no nadie les ve, traen a sus pequeños y son ellos los que se lanzan por el tobogán gritando felices justo antes de que mamá y papá les empujen en los columpios, hasta que llegan arriba, alto, muy alto.
Cada vez reconocen menos el Vicedo pero.....les pasa como a mí. Que no pueden vivir sin él.
(*) Fotos de Marpez Digiscoping y http://www.pbase.com/.

Nos vamos a "levantar" las redes que la tarde anterior Isidoro y Anís "largaron", más allá de la Coelleira. A ver que suerte hemos tenido. A ver si vienen llenas de pescados. Ya hace más de 30 años de esto y raro era el día, que efectivamente, las redes venían bien cargadas. Empezaba a escasear. Hace rato que se ha hecho de día y el sol va calentándonos mientras nos acercamos a destino. No ha estado mal. Venían unas cuantas "sollas", 2 rapes, 3 Xulias, 4 o 5 abadejos, algunas fanecas, 2 bellos, una robaliza y mientras levantaban, capturaron 3 pulpos que allí estaban intentando alimentarse de los peces que estaban enganchados en las redes.
Antes de volver al puerto , en la Cova Baja, bien a resguardo, limpiamos las redes y por el camino "el vasco" y "Anís" han cocinado en un pequeño infiernillo algo de pescado para desayunar. Recién salido del mar. Fresco como el solo. Regado con un poco de vino barato. Pero está bueno y a ellos les gusta. Esta vez a mi no me toca.
No me he mareado. Soy un "marinero" veterano. Ya he salido con ellos 4 o 5 veces a pesar de mi corta edad. Volvemos al puerto y me dan un par de pescados para que los lleve a casa como botín. Y yo subo orgulloso con ellos.

En Vicedo, además del Nolo, hay otros muchos barcos. Y los recuerdo. Recuerdo el "Dos hermanos" de Boni, que solo salía por las noches a por sardinas, recuerdo la lancha de Pachurín y sobre todas, recuerdo el "S-U", el rey de los barcos de Vicedo. El más grande y quizás también el más bonito, exceptuando el Nolo claro. El barco de Pancho y de Juán y de otros más.
Recuerdo que las conocíamos todas. Hasta por el ruido de sus motores. Las queríamos.
Después ya vino la "María Cima", la lancha de los Cid Maceiras. En ella pasamos grandes aventuras con corta edad aunque ya rondaríamos los 15 o 16 años. A Salva se la dejaban y Salva nos llevaba aquí y allá por la ría. Y de vez en cuando nos dejaba el timón para que uno u otro la guiáramos. Nos sentíamos importantes. Y nos bañábamos en Vilela, o en Xilloi o en la Area Longa. Cuantos días maravillosos.
No puedo terminar sin pasar por la "Solana". Nuestra querida "Solana". La lancha familiar. Pasamos unos buenos años con ella. Llena de gente. Casi llegamos a doblar la Estaca aún poniendo en riesgo nuestras vidas. Pero no lo sabíamos. Inconsciencia. Íbamos felices en ella.
A la "Solana" la tengo allí enmarcada en "Las pardelas" en Vicedo. Y la llevo en mi corazón. Como al "Nolo", y al "SU", y al "Dos Hermanos" y a la "Pescadería" y a la ´"María Cima" y ......
Todavía no sabía lo mucho que iba a querer a los pájaros. En concreto a las aves marinas. Y seguro que me cruzaba con pardelas y que allí a lo lejos, más allá de la Coelleira un págalo pasaba, me miraba y se sonreía. Yo no lo sabía pero ellas si.
Y las lanchas de Vicedo también.....
Los árboles en invierno
Esta vez, en verano
Crecen sanos y fuertes. Como empujados por algo o por alguien. Como empujados por ti. Y lo haces, yo sé que lo haces. Cuando estoy allí entre ellos, todo es diferente. Me siento mejor, me olvido de todo. Y cuando no estoy y necesito olvidar o evadirme de algo, pienso en ese sitio. En esos árboles. En sus árboles, en los árboles de Evelio.
Y en los págalos, claro......
Vanesa de los cardos
Se las vio en Grañas do Sor (Mañón), en la playa de Esteiro (también Mañón), en la zona de As Pontes, en Miño…Una pena habérselo perdido.
En el curro......echando una ojeada a ese famoso blog..."Aves y palabras"
Aún así, hay otras 750 o por ahí. Sois vosotros. Los amigos, la familia, los pajareros y algún despistado supongo. Este tiempo me ha dado para sentir diferentes cosas y para ver lo lejos que puede llegar el mundo cibernético.
Como decía antes, ahí estáis la familia, qué menos que leerle al hermano, al hijo, al marido (y eso me consta que cuesta más....pelleja....), al tío. Los amiguetes, los avemarinólogos. Pero también ha habido "extraños". Extraños a los que les ha valido de algo leer unas lineas.
La verdad es que para mi está siendo gratificante unas veces y algo agobiante otras. Me tomo bastante "a pecho" escribir más o menos cada tres días y no siempre es fácil. No lo es porque muchas veces son aventuras inventadas. O que fue algo que pasó y mi coco ha conseguido transformar en algo. Bueno o malo. Bonito o feo. Triste o alegre. Mío.
Otras veces sale de un tirón. Un momento de "inspiración" sirve para montarme una peliculilla. Y venga, zas, dejarla en el blog y sin ninguna vergüenza, mantenerla ahí para que cualquiera la lea. La disfrute o le horrorice.
Pero bueno. Sigo siendo yo. Y me gusta.