5 de noviembre de 2009

Sin palabras

Hace unos días llegó un correo de Luis Aleixos Alapont (gran tipo Luis, grande de tamaño y grande de grandeza) al foro del GIAM (Grupo Ibérico de Aves Marinas) en el que nos remitía a una página donde mostraban porqué muchos de albatros finalizaban su existencia. Y asistí apesadumbrado a un espectáculo aterrador. A un horror provocado, como no, por nosotros los humanos. Los "reyes" de este mundo. Maldito el día en el que nos proclamamos así. En el que perdimos el norte y esa realeza, esa supuesta superioridad nos permitió romperlo todo.


Esto que véis ahí encima es el cadaver de un albatros. Una preciosa y hermosa, además de gigante, ave austral que dificilmente podremos ver en las costas españolas, aunque alguna se ha visto, y con la que muchos soñamos. Soñamos con verla en sus lugares de origen y por supuesto, deseamos encontrárnosla por aquí.



Este pobre animal como otros muchos de su especie y de otras especies tiene su estomago, ya lamentablemente al descubierto, repleto de trozos de plástico, de tapones de botellas, incluso de un mechero. Habrá quien piense "pues que bicho más tonto, que coma otra cosa" y otros que como yo nos avergoncemos una vez más de lo desastroso de poner nuestra humana mano sobre la naturaleza. Nosotros que todo lo rompemos. Que nada nos importa. Aquí debajo, tenemos otra demostración. Otro albatros.



Y...¿porqué?. Por que a Juanito o a Marianita les dio la gana de tirar el tapón en aquel río o en el acantilado. Porque el otro lo lanzó por la borda desde un barco. Por que aquella lo dejó tirado en la playa de allí a la vuelta. Porque nos costaba mucho guardárnoslo en el bolsillo y tirarlo donde debemos. Vergonzoso. Desastroso. Infame. No encuentro suficientes calificativos.

Esta preciosidad que véis debajo es un albatros vivito y coleando. Surcando los mares del sur. Serio. Impasible. Precioso. Debemos hacer todo lo que esté en nuestras manos para que siempre que los veamos sea así.

Yo quiero verlos de este modo, con esos colores y también a las las demás aves. Las marinas y las que no lo son.

Y a los págalos..........

1 de noviembre de 2009

El ¨colgao¨ de los pájaros

¿Habéis visto a Alfonso?. ¿A quién?. A Alfonso. Si, hombre, el tipo ese alto y delgado. El de las gafas. El que llevaba barba.. "Pues no sé, no sé a quién te refieres.." "Ni idea..."
Todas estas indicaciones, en algunas ocasiones pueden llevar a dudas pero ahora no. No utilizan eso. Ahora es "¿Quién?. ¡¡¡Aaaahhhh!!! El de los pájaros......". Ni alto, ni barbas, ni gafas.... El de los pájaros. Me gusta.
Quitando los amigos (pajareros o no) y la familia, que como os imaginaréis, lo tienen muy clarito y me tienen más que "calao" existen otros sitios en los que me muevo y os voy a contar las experiencias casi diarias que vivo ....
El trabajo. Aquí, desde luego, mi ornitohisteria (bonito palabro que me acabo de inventar) la conocen de "pe" a "pa". El despacho. En el despacho tengo un abejaruco, un martín pescador, un urogallo y un buho. Figuras desplegadas sobre la mesa, en la estantería. Pero no solo eso. También tengo un calendario de frailecillos de hace unos años, uno de éste con preciosas fotos de aves (una por mes...por cierto, mañana me toca cambiar a los estorninos de octubre) y los págalos que me dibujó Martín. Y una guía de aves, y un ejemplar del "Marino, págalo pomarino" y un poster del escribano palustre..y.... Pero es que además, tenemos en el curro un patio/jardín que no solo es zona de paso entre edificios y sí un pequeño reducto de disfrute del personal y como hay árboles...hay pájaros. Y si hay pájaros....siempre que paso..allí está "el menda" ojo avizor. El primer día que vine cuando el edificio estaba de obras, en aquel patio destrozado por las máquinas, los escombros y las montoneras de material lo primero que vi, fue un colirrojo tizón. Mola. Allí vi las grullas pasando o veo en verano los vencejos. Y miro hacia arriba (con o sin prismáticos) y.....

Con unas compañeras, que curiosas querían saber qué es lo que miraba.....
Vayamos a otro lado. 5-3 en el marcador y 40-30 al servicio. Máxima concentración. Sudor cayendo a raudales empapando la camiseta. Mirada seria. Casi parecen Rafa Nadal y su máximo rival. Casi. Pero.....¡¡alto!! ¡¡un momento!!. Uno de los jugadores para el juego. Mira al cielo. ¿Qué es lo que está pasando?. "Lo que está pasando son dos buitres leonados y el de detrás es un buitre negro...." dice el tipo....... Y todos parados. Mirando al cielo. Aquí el "chalao" mirando al cielo, el rival mirando al cielo y los de las pistas de al lado, mirando al cielo. Hay que verles las caras...
Los fines de semana y animado porque mis hijos lo hacían, empecé hace un par de años a jugar al tenis (vamos...a darle a la pelota con la raqueta intentando que pase por encima de la red y que no se salga de unos límites marcados. No lo consigo muchas veces, no...). Con historias como las del párrafo anterior, ya todos mis vecinos de pista, en cuanto ven un pájaro..."Alfonso, ¿qué es eso?... ¿Eso?. Una paloma torcaz, o unas cotorras argentinas, o un ratonero o un.....

Ahí estan los buitres....

Para preparme un poco para el tenis, para bajar un poco la barriguita (esa leve que yo tengo, que todo hay que decirlo...) voy un par de días a un gimnasio de mi barrio. Par de ejercicios para fortalecer hombros y dorsales. Unos abdominales y mucho ejercicio aeróbico. Bici, carrera en cinta, elíptica. Aquí no llevo mucho tiempo y de palabra, todavía no me tienen muy "calao". Hablo poco aunque me voy soltando. Pero mi monitor si..... "¿Otra camiseta de pájaros?. Y....¿cuál es hoy? "Un aguilucho cenizo dices....". "Ya...". Y...seguro que tienes muchas y que el próximo día traes otra..." Y justo, al día siguiente llevo otra. Un cernícalo primilla, o una cerceta común o un arao o...y por ahora no repito (la verdad es que tengo muchas...) y el tío flipa... Y los demás que nos oyen, también se fijan y me miran con curiosidad. "Pájaros dice...y que tiene muchas..."

De esta guisa estoy en el gimnasio. Hoy con la del Treparriscos

A todo el mundo se le abren mucho los ojos cuando saben de mi afición. De mi amor por las aves. Y a muchos les extraña. A los que no, como poco piensan "qué curioso, le gustan los pájaros..". Y yo procuro enseñarles a unos y a otros que están ahí. Y van reconociendo algunos. Si.

Incluso en todos esos sitios de los que os he hablado, en el trabajo, en las pistas de tenis, en el gimnasio, en casa, en las casas de mis colegas....ya han oido hablar de los págalos. Ya saben que hay una ave que se llama págalo. Ya saben lo que quiero a los págalos.....

28 de octubre de 2009

Nombres de aves

Siempre me gustaron los nombres de las aves, de los pájaros. En muchos casos me parecían curiosos, sonoros, llamativos. Frescos y poco habituales. Originales. Gran mérito el de los que se los pusieron.

Cormorán moñudo, Martinete, Garcilla bueyera, Ánsar careto, Cerceta pardilla. Sin significados, al menos en el nombre de la especie. Sí ya en muchos casos al contar alguna de sus cualidades. Su apellido. Moñudo, pardilla, careto....

Avutarda, Alcatraz, Archibebe, Pagaza, Bisbita, Mosquitero, Alcaudón. Nombres y sonidos, oídos por primera vez en muchos casos. Nombres que no dicen nada. Nombres que en gran medida son desconocidos. Inexistentes.

Nombres muy repetidos, como el caso del Escribano. El Escribano puede ser cejigualdo, rústico, pigmeo, cabecinegro, carirrojo, cinéreo, sahariano, cabecigrís, ceniciento, montesino, hortelano, soteño, cerillo, enmascarado, aureolado, palustre, nival, lapón. 18 escribanos y todavía hay más. 18 pajarillos iguales pero diferentes. Y 18 nombres. 18 Escribanos diferentes y no son todos.

Pero están los nombres curiosos. Los que lo superan todo. Los que ya en sí son una sorpresa, un primor, un relato, una historia completa. Hablo del Quebrantahuesos. Ahí es nada, el Quebrantahuesos. Y que me decís del Torcecuello, que hay que ver como lo menea. Como asemeja muchas veces a un ofidio. El Picogordo. ¿Porqué se llamará así....?. Críalo, ¿cómo?, Que lo críes. ¿Que haga qué?. Que cuides de mi retoño. Eso hace el críalo cuando deposita sus huevos dentro del nido de otras especies..... Vuelvepiedras. ¡¡Qué imaginación!!. Vuelvepiedras. ¿Habéis oído un nombre de algo más bonito? o..... Andarríos, quéeeee, ¿que será lo que hacen?. Agachadiza, Lavandera, Cuco , Frailecillo, Agateador, Trepador, Correlimos, Alzacola, Canastera, Ostrero, Combatiente, Chotacabras, Papamoscas, Carbonero, Herrerillo, Verdecillo.....¡¡¡Ah!!! Y otro grande. De los más grandes. Treparriscos. Pedazo de nombre. Y si ves al bicho....tela.

A mi encantan. Me gustan. A veces cojo la guía, la primera que pillo y los leo. Leo sus nombres y los digo en alto. Los saboreo.

Y Págalo. Grande nombre. No sé qué quiere decir. No sé porqué es así. No sé quién ni porqué lo puso. Pero ¡¡joder!! que bonito qué es...............

Págalo, págalo, págalo, págalo, págalo. Sólo superable por.....págalos......

24 de octubre de 2009

El hombre del viento

¿El hombre del viento?. No, no. Te has debido equivocar. Seguramente querías decir: "El hombre del tiempo". Pues no. Quería decir lo que he puesto.
El hombre del viento está sentado a la izquierda al oeste del observatorio, con su telescopio desplegado, oteándolo todo y apuntando lo que ve. Protegido del poderoso aire que hace que todo se tambalee. Pero allí, detrás de los muros de la construcción está tranquilo. Hoy hay nordeste.


Cada día cuando baja ya sabe donde se sentará. Generalmente cobijado en la dirección contraria del lugar de donde viene el viento. Pero para lo que él quiere hacer, no siempre hay solución. Si el viento viene del norte y quiere seguir observando las marinas, no tiene donde "esconderse". El único sitio en el que estaría protegido sería al sur, y desde allí no se ve lo que pasa. No se ve nada.


Pero el hombre del viento, aunque suele colocarse en algún lugar donde huir de él, no siempre lo hace. Hay días en agosto que el sol pega tan fuerte en Estaca, que deja que el poderoso norte, el oeste o el sur le refresquen y hagan más soportable la tarde. Aunque parezca mentira, también se puede pasar calor en Bares. Si y a veces mucho.



Hoy hay noroeste en Estaca de Bares. Ya lo sabía cuando salí de Vicedo


El hombre del viento le quiere. Como quiere al mar, a las salamanquesas o a los helechos. Como quiere a la luna y a las estrellas. Como ama las olas con su espuma. Y le gusta que el viento mueva sus cabellos. Y le quiere hasta cuando hace frío. Cuando parece que le apuñala constantemente. Cuando siente que las manos se le van a romper, amoratadas.


Cuando no hace viento le echa de menos. Se acuerda de él. Y por las noches sueña que bailan juntos. Escucha sus canciones. Canciones profundas y expresivas. Canciones de amor, de pena y de alegrías. Canciones del viento para el hombre del viento.

(*) Rosa de los vientos de guiasuperviviente.files.wordpress.com

20 de octubre de 2009

Hoy no tenía que haber sido así

Tenía que escribir de otra cosa. La tenía medio pensada pero ya no puedo. No puedo hacerlo. Hoy, en algún momento del día se ha truncado una joven vida. Diecisiete años de existencia y en un momento, en un segundo desgraciado, desafortunado, horrible, de repente, todo ha terminado. Injustamente. Inesperadamente. Irremediablemente.

No consigo recordar esa cara. Una cara que en varias ocasiones pude ver y que por más que lo intento, no puedo. Y quizás sea mejor. No sé porqué aunque bien pensado puede parecer claro, pero me ha afectado muchísimo. Y a quién no.

No quiero hablar de religiones, de creaciones, de ángeles de la guarda. Ni siquiera de suerte o en realidad mala, muy mala suerte. No quiero saber nada de ninguna de estas cosas. Nada. Nada de nada. Únicamente desgracia. Únicamente injusticia. Únicamente horror. Y nada, nada, mil veces nada, ni nadie puede permitir que pasen cosas así.

Me siento mal, impresionadísimo, disgustado, muy, muy triste. Ser padre como lo soy, hace que ese dolor que me invade aunque sea desde la lejanía, aumente cada vez que vuelvo a recordar este horror. Y pienso en esos que como yo lo son y que hoy han perdido tanto. Que no lo han perdido todo pero casi. Y querría darles tanto ánimo.

Mi querido Pablo. Mi sobrino del alma. Quiérele cada día. Acuérdate a diario de aquel con el que hace poco reías. Imagina cada noche, que volvéis a hacerlo, que seguís bromeando. Siente que siempre estará a tu lado. Y por lo que mas quieras, cuídate. Cuídate mucho. No podría soportar que te pasara algo así. Te quiero demasiado.

Hoy no hay fotos, hoy no escribo más. Hoy únicamente hay pena, dolor y llanto. Hoy ha pasado algo que no tendría que haber ocurrido.

Y lo siento tanto......

16 de octubre de 2009

Cariñés, Coruñés y.........

Madriñés........

Al primero ya le conocéis, porque es un clásico en este blog. Pájaroadicto, animaladicto, madridista y rockero. Ahí es "na". ¿Su apelativo?. Por razones obvias. Nacido, criado, crecido, residente actual y que lo sea por muchos, muchos, muchos años, en esa estupenda localidad de la costa, pegada al Cabo Ortegal, llamada Cariño (probablemente sea el Cabo Ortegal el que esté pegado a Cariño y no al revés...). Algún día escribiremos de ella, sobre ella, sobre ese nombre tan bonito, que ilumina un pueblo. Sobre ese pueblo tan bonito que ilumina un nombre.

Al segundo también. Otro habitual de este espacio. También conocido por "el jefe". El guía de la manada. El hechicero de la tribu. Nacido, criado, crecido, residente actual y que lo sea por muchos, muchos, muchos años en esa preciosa ciudad que da nombre a la provincia que linda con Lugo. Trabajador incombustible. El principal valedor de la Estaca (y mira que muchos aspiramos a ello, a quererla más que nadie, a.....). La persona (en dura pugna por el cariñés pero con la ventaja de la edad) que más horas ha pasado en el observatorio. Que más marinas ha visto pasar desde ese septentrión ibérico.
Y nos queda el otro, el madriñés. El que os habla. El que os cuenta las historias. El que habla con el viento (había otro que bailaba con lobos, así que...). El que sueña con los págalos. ¿Madriñés? ¿De donde ha salido eso?. A mi me gusta pensar que viene de madrileño (que lo soy) y de mariñés (que también). De la Mariña lucense. Del Vicedo. Eu son dos de vinte e un (espero no haber pataleado demasiado esa santa lengua, o galego....). El aprendiz, el preguntón, el sonrisas, el bromitas, el........

Cariñés y Coruñés ojo avizor. La foto la hace Madriñes.....Tiene cojones pero no hay una foto de los tres.....



El Coruñés le puso el nombre al Madriñés. El Madriñés es el que a base de "dar la barrila" ha hecho que el Cariñés se quede con el Cariñés. El Cariñés le dice al Coruñés, que la capital de Coruña debía de ser Cariño y no la otra. Al Coruñés no le gusta el futbol. Al Cariñés el nordés (te..). Al Madriñés no le gusta estar solo (bueno, algunas veces si...). Al......

En la historia ha habido muchos tríos. Pepi, Luci y Bom. Zidane, Figo y Ronaldo. La Pinta, la Niña y la Santa María. El Parásito, el Rabero y el Pomarino (hoy no había skuas). Melchor, Gaspar y Baltasar. Saxon, AC/DC y las Girls Schools. Los tres cerditos. Crosby, Still y Nash (después vendría Young). Los angeles de Charlie. Pavarotti, Carreras y Domingo. El Madrid, el "aleti" y el Rayo (como antes....posteriormente llegó el Getafe...). En el fondo poca cosa....

Mira que muchos de estos son buenos. Sí. Lo son. Muy buenos. Pero.....me quedo con los de la historia. Me quedo con los de los pájaros. Y lo más cojonudo es que no son solo ellos, no. Ni mucho menos... También esta el Cees (también conocido como Mardelirés), el Ferrolés o Ferroterrés, el RíadeAvilés, el Castrourdialés, el Auladelmarés, el Omnipresentés, los Holandesés, el Tarragonés (también conocido por Fumetés...), el............. Menuda fauna.

12 de octubre de 2009

¡¡¡Peligro!!! ¡¡¡Turistas!!!

No es novedad ni soy el único. A veces puede parecer que no somos comprensivos e incluso algunas veces aunque no lo parezca lo somos mucho. Quién no ha estado de observación en cualquiera de los muchos puntos de nuestra costa, atento, super concentrado, contando sin un minuto que perder (ni siquiera para ese riquísimo cigarrito....que ya casi nunca disfruto...), ni para contar esta o aquella anécdota, en caso de estar acompañado y de repente, sin darse cuenta de que junto a él algo ha pasado. Alguien ha llegado. Sí, es él. Es el turista. Sin acritud, que todos en algún momento lo somos. Que todos llegamos a sitios que nos son desconocidos, que queremos ver y disfrutar. Y que queremos saber.....pero....

En el observatorio de Estaca, son muchas las cosas que ya me han pasado. Y no soy al que más. Ante el acoso "preguntil" de los turistas tenemos varias reacciones. La respuesta con monosílabos (e incluso monosílabo sin el plural.....que con uno basta...) después de un rato de haber recibido la pregunta, sin hacer ni un ruidito ni levantar la vista del telescopio, la pequeña charla expiclativa a grandes rasgos exhibiendo dotes de gran paciencia, la mirada seria contestando levemente a un saludo. La mirada simplemente. Nada...

Este verano, recibí una visita estando solo que se las trajo. Estaba en la hierba unos metros por debajo del observatorio. A Hevia y a mí, nos gusta sentarnos allí. No tanto a Toñete. Nos ponemos a cubierto del viento, a no ser que haga mucho calor. Llevaba un rato contando y aunque había habido trasiego turistil, por ahora no había sido acosado/preguntado.

De repente llegaron 5 o 6 personas y escuché que decían. "Mira ese de ahí abajo. ¿Qué estará haciendo?...". Hasta ahí bien. Sin novedad. Típico. Pero....continuaron.... "Está mirando los pájaros. Estará buscando la gaviota moñuda o la gaviota blanca.....". Sin duda un iluminado..... No pude evitar sonreir. ¡¡¡¡La famosa gaviota moñuda!!!. Joder, si la hubiera visto hubiera sido un notición ornitológico. Me habría hecho famoso. Ya veo los titulares..."Alfonso Valderas, también llamado El Madriñés descubre una nueva especie de ave y la localiza en los mapas". Todo el Comité de Rarezas corriendo hasta ese punto de la costa norte... Todos los locos pajareros, montando en sus coches acelerando....para no perdérsela. ¡¡La gaviota moñuda!! ¡¡Tela!!. Y lo mismo con la gaviota blanca. No está mal la gaviota blanca.....

Pero ahí no acabó la cosa. No contentos, continuaron con su charla... "Mira a ver si es un ornitólogo, mira y si sí lo es, te lo traes y nos lo hacemos para cenar....jajajajajaj". Yo flipaba. De nuevo la hilaridad (y vulgaridad...con cariño insisto....) habían conseguido hacerme sonreir, aunque lo cierto es que me tenían un tanto desconcentrado. Creían que no les oía pero lo hacía como si les tuvieran hablándome al oido. Cuando me quise dar cuenta, tenía a dos de ellos sentados a escasos centímetros de mí. Seguía mirando por el telescopio pero sentía su respiración a mi lado. Y cuando digo a escasos centímetros, es, a escasos centímetros. Nuestras piernas casi se tocaban. Ante mi indiferencia (como decía antes hay casos y casos, y eso lo sabe bién David, ese magnífico maestro introductor de niños al amor por las aves, que yo lo he visto en directo en Estaca) esta vez, se bajaron hasta la punta (a riesgo de caerse....) se pusieron a hacerse fotos, mientras daban alaridos, y yo creo que hasta las marinas pasaban más lejos por el ruido que hacían..y así estuvieron un buen rato. Vaya suerte la mía.

Después están los que no preguntan pero pasan doce veces por delante del telescopio. Para subir y para bajar. Y pensarán que estás haciendo fotos o filmando. ¡¡Madre mía!! ¡¡Como saldría la filmación....con carne de burro....!!. Esos fastidian. A mi me fastidian. Joden quería decir.



Aunque estemos dieciocho o trescientos como en esta foto, pasan por todo el medio...

Pero también hay de los otros. De los que quieren saber. De los que les "choca" saber que estamos haciendo. Que se preguntan si estamos filmando. Que te dicen si miras a este o aquel barco. De los que tienen alguna noción y preguntan si miras a las gaviotas, aunque en ese momento no haya ninguna y todo lo que veas sean aves marinas pero no de ese tipo. De los que, como te han pillado bien esta vez, te miran cariacontecidos cuando les hablas de pardelas, de págalos, de charranes. Palabras que no han oido en su vida. Animales que ni se imaginaban que existen.


Interesan y yo creo que hay algunos, los que llegan a casa y miran en las enciclopedias o en Internet esos nombres que les dijiste. Y suelen ser los menos ruidosos. Los más respetuosos. A los que se les ilumina algo la cara, bien sea porque les parece interesante lo que les cuentas, bien sea porque flipan de lo colgados que estamos algunos.

Pero bueno. Que yo con tal de estar por allí, me da igual verlos. Los aguanto. Supongo que alguna vez les habré fastidiado yo una foto por estar allí en medio.... Y a los págalos, como a mí, yo creo que tampoco les importa mucho. Así que....