Vienen de lejos y su destino es algún sitio al sur, pero no dejan de parar. La familia de patinegros, llega hasta las boyas que hay entre las barcas ancladas frente al puerto. Allí se queda, siempre situado el pequeño. Y sigue...."suii, suii" pide que te pide. Sus padres le animan a que les acompañe en sus capturas, internándose hacia Arealonga, llegando hasta O Barqueiro. Sus padres vienen y van . Se zambullen. Son unos maestros en ese arte. Y ya han cogido otro pescadito. Mira, esta vez, la madre se lo lleva al pequeño. Pero no le parece suficiente y sigue pidiendo. Sigue rogando que le den más o que no le dejen solo o......

Hoy me he acordado de ellos. Normalmente se me olvidará y no lo volveré a pensar hasta que los oiga. Haciendo cualquier cosa. Pero lo que digo. A ellos también les gusta. Tampoco ellos perdonan un año sin estar un rato en este rincón de Lugo. Y en esos momentos, cuando coincidimos, cuando por primera vez cada año les oigo, les saludo y les digo "Bienvenidos a casa amigos, bienvenidos otro año más". Lo cierto es que como yo, no tienen muchas vacaciones y pronto siguen su camino. Hasta el año próximo. Hasta el año que viene.
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